
Viñedos en Querétaro: guía de la ruta del queso y el vino por municipio
En la ruta queretana el queso suele llegar antes que la copa: una tabla con algo fresco y algo curado, pan, y luego el vino, muchas veces con la Peña de Bernal asomada en el horizonte. Los viñedos en Querétaro que reunimos en esta guía están en Tequisquiapan, Ezequiel Montes, Colón, Cadereyta, San Juan del Río, El Marqués y Huimilpan, y junto con las queserías forman la Ruta del Arte, Queso y Vino, que La Crónica de Hoy describió en 2025 como el principal producto turístico del estado.
Aquí ordenamos por municipio las vinícolas de nuestro directorio, con lo que ofrece cada una, sumamos las queserías que más citan las guías de la ruta y te decimos cuándo ir. Si vienes de la capital y aún decides cuánto tiempo darle al viaje, empieza por nuestra guía de viñedos cerca de la CDMX, donde comparamos tiempos de manejo y opciones sin auto.
Una aclaración de cobertura: la ruta tiene más proyectos de los que hoy tenemos en fichas. Contamos 18 en el estado y tres de ellas, Viñedos Donato, La Redonda y Viña del Cielo, aún no tienen una verificación reciente, así que aquí no damos sus datos de visita.
¿Por qué hay vino en Querétaro?
En buena medida, por la altura. Querétaro está a unos 20 grados de latitud norte, al sur del trópico de Cáncer y lejos de las latitudes que suelen asociarse con el vino, y lo compensa con la elevación del terreno: según Mexico News Daily, sus viñedos se plantan en general entre unos 1,900 y 2,300 metros sobre el nivel del mar. Las propias bodegas ponen la altura en el centro de su discurso. San Juanito, por ejemplo, sitúa su viñedo a 2,000 metros y atribuye el carácter de sus vinos al suelo, la altitud y el microclima del Valle de Bernal.
La otra seña de identidad es la burbuja. Finca Sala Vivé, de Freixenet México, elabora espumosos al estilo de la champaña y, según su ficha, abrió al público en 1998; Cava 57 hace de los espumosos su especialidad, y en Tierra de Alonso, La Revuelta y San Juanito también hay botellas con burbuja. Si solo pruebas un estilo en la ruta, que sea ese; qué significan brut, extra brut o semiseco en su etiqueta, en nuestra guía de espumosos mexicanos.
¿Qué vinícolas hay en Tequisquiapan?
Tequisquiapan, Pueblo Mágico, es la base natural de la ruta y el municipio con más vinícolas en nuestro directorio. Son cinco, y cada una cuenta algo distinto:
- Viñedos Los Rosales nació en 1970 y celebra cada año su fiesta de vendimia. Además de su recorrido a pie por viñedo y bodega, organiza paseos en tranvía y catas guiadas.
- San Juanito plantó en 2011 parras llegadas de Francia. Según su ficha, produce alrededor de 30,000 botellas al año, cría caballos de salto y cierra su recorrido con cata en la terraza y pizzas al horno de leña.
- Vinícola San Patricio, empresa familiar de los vinos Santiago Apóstol, se presenta en su ficha como la primera vinícola de Tequisquiapan; sus recorridos por viñedo y bodega terminan con una cata de seis vinos.
- Vinícola Tequisquiapan es el proyecto de la familia Ochoa, que trajo de Navarra una tradición vinícola de más de cien años; sus catas se reservan en su sitio oficial.
- Viñedo La Revuelta junta viñedo, bodega, restaurante campestre y tienda de productos gourmet, y sirve menús de degustación maridados de cinco, siete o diez tiempos.
El pueblo tiene, además, su propia fiesta: el Festival Internacional del Arte, Queso y Vino, que en 2026 celebró 50 años con una edición del 7 al 24 de mayo, de acceso libre, con sedes repartidas por el centro, del Parque La Pila al Jardín del Arte. Para el resto del fin de semana, nuestra guía de Tequisquiapan reúne planes fuera de la copa.
¿Qué ver en Ezequiel Montes y Bernal?
Al norte de Tequisquiapan, Ezequiel Montes concentra tres bodegas que invitan a quedarse la tarde. Bernal, a unos 35 kilómetros de Tequisquiapan y a unos 50 del centro de Querétaro, pone el paisaje: un monolito que aparece en el horizonte de varias bodegas de la zona.
- Finca Sala Vivé, en el kilómetro 40.5 de la carretera San Juan del Río–Cadereyta, pertenece a Freixenet, que llegó a México en 1979. Su ficha habla de una cava de 25 metros de profundidad, eventos gastronómicos y paseos a caballo por los viñedos.
- De Cote propone recorrer sus vides a pie, en bicicleta o en tren, bajar a una cava de siete metros y comer con vista a la Peña; según su ficha, sus menús maridados de seis tiempos cambian cada tres meses, y su bistró sirve algo más sencillo.
- Viñedos Azteca nació de la amistad entre Jorge Ferreira y Manuel Giménez Montesinos, que compraron una antigua hacienda; plantaron en 2009 y abrieron al público en 2010, según su ficha. Tiene lienzo charro, un enobar con sus siete etiquetas y el restaurante El Itacate, que cruza las cocinas de Italia y México.
Si vas a subir a la Peña o a caminar el pueblo entre catas, tenemos 20 actividades para tu viaje a Bernal.
¿Qué vinícolas hay en Colón y Cadereyta?
En Colón y Cadereyta el ritmo cambia: dos proyectos familiares y una hacienda con casi cuatro siglos de historia. Aquí se viene por el vino y por la conversación con quien lo hace:
- Vinaltura, en el Valle de Colón, busca que sus vinos reflejen el terruño con la mínima intervención en bodega, con la Peña de Bernal como fondo del paisaje; en la propiedad está Envero, un restaurante pensado para acompañar el vino y los productos de la región.
- Tierra de Alonso, también en Colón, tiene unas tres hectáreas de vid y elabora blancos, rosados, tintos y un espumoso. Su visita recorre la vinícola, la cava de barricas y la de botellas; tiene restaurante, hotel y spa, y su ficha incluye un horario verificado.
- Hacienda Tovares, a las afueras de Cadereyta de Montes, la construyó en 1640 el capitán Alonso de Tovar y Guzmán, y ahí ocurrió el acto que dio origen a la actual ciudad. Hoy tiene viñedo junto a un pequeño lago, paseos en carreta y a caballo, restaurante, hospedaje y una vendimia que aparece en el calendario de Turismo del Estado de Querétaro.
¿Y en San Juan del Río, El Marqués y Huimilpan?
Los tres municipios restantes piden, cada uno, un plan propio:
- En San Juan del Río, Cava 57, sobre la autopista México–Querétaro, ofrece recorridos por viñedo y cava, catas y comida en Terruño 57; su historia está en nuestra nota sobre Cava 57. En el mismo municipio, Viñedos Tres Sarmientos, proyecto familiar, hace vinos naturales con procesos orgánicos; para reservar, lo más directo son sus redes sociales.
- En El Marqués, a cinco minutos de La Griega, Puerta del Lobo es un parque enoturístico de gran escala: según su ficha, más de 150 hectáreas y 27 de viñedo con nueve variedades, de Xarel-lo y Parellada a Tempranillo y Syrah. Su recorrido «Vid, Vida y Tierra» termina con los visitantes embotellando su propio vino joven y diseñando la etiqueta.
- En Los Cues, Huimilpan, La Terquedad lleva el nombre bien puesto: la familia compró el terreno para producir aceite de oliva y, cuando los olivos no funcionaron, plantó vides. Ofrece catas al aire libre, cenas maridadas en el viñedo y el restaurante Tierra Yerma.
¿Dónde probar queso en la ruta?
La mitad de esta ruta se come. Dentro de nuestro directorio, la forma más directa de juntar las dos cosas es Tierra de Alonso, que comparte instalaciones con la quesería Finca VAI, donde se explica cómo se hace el queso. Fuera de él, las guías de la ruta citan con frecuencia queserías como Bocanegra, La Biquette o Rancho Santa Marina, con quesos de leche de vaca, oveja y cabra. Pregunta en cada una si tiene visitas guiadas y qué días las ofrece.
Varias bodegas resuelven el maridaje en casa. Tres Sarmientos sirve sus vinos naturales con tablas de quesos, carnes frías y dulces artesanales; según sus fichas, Viñedos Azteca acompaña las copas de su enobar con tablas de quesos locales y pan artesanal, y el bar del mirador de Puerta del Lobo ofrece vino y tablas de quesos desde lo alto del complejo.
Para armar tu tabla sin complicarte, basta una regla sencilla:
- Queso fresco: con un blanco joven o con un espumoso, cuya acidez y burbuja limpian la boca entre bocado y bocado.
- Queso de cabra: con un rosado o un blanco de buena acidez.
- Queso madurado: con un tinto con algo de crianza en barrica.
- Si dudas: pide al anfitrión de la bodega que te recomiende; nadie conoce mejor sus vinos.
¿Cuándo ir a los viñedos de Querétaro?
La temporada alta es la de vendimias, que ocupa el verano y el principio del otoño: en 2026 va del 6 de junio al 18 de octubre. La cierra el Festival del Vino Queretano, que organiza el Clúster Vitivinícola de Querétaro con apoyo de la Secretaría de Turismo del estado para reunir en un mismo lugar a los proyectos vinícolas queretanos. La edición de 2026 está anunciada del viernes 16 al domingo 18 de octubre en Tequisquiapan, con fecha corroborada por varias fuentes, aunque la sede exacta dentro del municipio aún no se publica; la anterior, la quinta, fue en octubre de 2025 en Corregidora. Las fechas de cada edición, con sus fuentes, están en la cartelera de eventos del vino.
Varias bodegas celebran además su propia vendimia: Los Rosales lo hace cada año, y las de Hacienda Tovares y Tierra de Alonso aparecen en el calendario de Turismo del Estado de Querétaro. Fuera de temporada también hay recorridos y catas, con menos gente; confírmalos directamente con cada casa, porque cada una fija sus días.
¿Cómo armar tu recorrido por la ruta?
Con 15 vinícolas con datos verificados en siete municipios, la tentación es verlo todo. No lo intentes. Desde el centro de Querétaro, Bernal está a unos 50 kilómetros, menos de una hora de camino, y entre Tequisquiapan y Bernal hay unos 35. Con esas distancias en mente, este orden funciona:
- Elige un municipio por día o, como mucho, dos vecinos.
- Reserva cada visita con los datos de su ficha: Vinícola Tequisquiapan lo resuelve en su sitio y Tres Sarmientos, en sus redes sociales. Ciudades y Vinos no reserva; qué datos dar y con cuánta anticipación, en nuestra guía para reservar una visita.
- Come en una bodega con restaurante en lugar de sumar una parada más.
- Deja la quesería para antes de la primera cata o para el camino de regreso.
- Si vas a catar, designa a alguien que no beba o duerme en la ruta: Puerta del Lobo, San Juanito, Hacienda Tovares y Tierra de Alonso tienen hospedaje propio, y en nuestra guía de hoteles en viñedos está lo que ofrece cada uno.
Un fin de semana de ejemplo
- Sábado en Tequisquiapan: recorrido a pie por Los Rosales en la mañana, comida con menú de degustación en La Revuelta y noche en La Casona de San Juanito.
- Domingo rumbo a Bernal: tren entre vides y cava en De Cote, paseo por el pueblo al pie de la Peña y una última copa en Vinaltura o en Tierra de Alonso, en Colón, antes de volver.
- Si tienes un día más: dedícalo a Cadereyta y a Hacienda Tovares, o a El Marqués y Puerta del Lobo.
Confirma con cada casa que recibe visitas el día que planeas llegar: los horarios cambian por temporada y no todas abren a diario.
Todas las fichas del estado están en la página de vinícolas de Querétaro. Elige el municipio que más te llame, abre las fichas de dos de sus vinícolas y escríbeles con tu fecha. En temporada de vendimias encontrarás fiesta; fuera de ella, caminos más tranquilos y más tiempo en cada barra.



